Los empresarios de Arona han manifestado su profunda preocupación ante el incremento de los hechos delictivos en el municipio, especialmente en zonas estratégicas para la actividad económica y turística como Las Verónicas, Los Cristianos, El Fraile o Las Galletas.
La organización empresarial advierte de que la situación de inseguridad “ha dejado de ser puntual para convertirse en estructural”, afectando directamente a la actividad de empresas, comercios, establecimientos de ocio y servicios, así como a la imagen exterior de uno de los principales destinos turísticos del sur de Tenerife.
En los últimos meses, distintos episodios han evidenciado un repunte de la criminalidad. Desde robos con violencia y amenazas a trabajadores en establecimientos comerciales —que incluso han requerido actuaciones policiales y detenciones— hasta una reiterada oleada de hurtos y actos vandálicos que generan un clima de inseguridad entre empresarios y ciudadanos.
A esta situación se suma la problemática específica de zonas como Las Verónicas, donde los propios empresarios llevan años denunciando peleas, reyertas, tráfico de drogas y robos, así como la ausencia de medidas disuasorias como sistemas de videovigilancia, reclamados desde hace más de una década sin una solución efectiva por parte del municipio.
En el caso de Las Galletas, comerciantes y vecinos alertan de una escalada de robos continuados que califican de “insostenible”, reflejo de una sensación de abandono institucional que se repite en distintos núcleos del municipio. Asi como en otras zonas del municipio como en El Fraile o Los Cristianos.
El presidente de la AECPA, Antonio Luis González Núñez, ha señalado que:
“La inseguridad que se vive en determinadas zonas de Arona está dañando seriamente ya no solo la imagen del destino sino al propio tejido empresarial. No podemos normalizar que los comerciantes trabajen con miedo o que los turistas perciban falta de control en destinos clave de Canarias”.
González Núñez subraya que la situación “no solo afecta a la cuenta de resultados de los negocios, sino que pone en riesgo la competitividad del destino turístico en su conjunto”.
Por su parte, el presidente de AEPACA, Víctor Manuel Sánchez, ha reclamado una respuesta estructural por parte de las administraciones:
“No basta con actuaciones puntuales o detenciones aisladas. Es necesario un plan integral de seguridad que incluya refuerzo policial permanente, instalación de cámaras de videovigilancia y coordinación real entre administraciones”.
Sánchez añade que “la falta de prevención y de inversión en seguridad está generando un efecto llamada que agrava el problema y cronifica la inseguridad”.
La asociación concluye que “la seguridad es un pilar básico para la actividad económica” y advierte de que, si no se actúa con rapidez, “las consecuencias serán irreversibles para muchos negocios y para la reputación de Arona como destino turístico en el conjunto de la comarca sur de Tenerife”.
